
A partir del próximo lunes 23 de abril del 2012 todos los conductores de buses interprovinciales deberán someterse al test de alcoholemia como requisito obligatorio para obtener la autorización operativa de salida que faculta su desplazamiento hacia los distintos destinos del país. El control será riguroso y estricto.
Si el conductor no presenta el resultado del test alcoholemia o a si éste arroja un resultado negativo, la administración de las terminales de Quitumbe y Carcelén no emitirán la autorización de salida y la unidad no podrá continuar su destino. Para la realización del test, el conductor deberá acercarse hasta el edificio de Servicio al Conductor de cada terminal y cumplir con las instrucciones que aparecen en la pantalla de diálogo de uno de los 8 kioscos alcoholímetros que la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) entregó el pasado 5 de abril: 6 para la terminal de Quitumbe y 2 para la de Carcelén.
Luego de ingresar datos básicos como número de cédula y escaneo de su licencia, el transportista debe soplar a través de una boquilla personal para que la máquina realice el registro de su aliento y capture su fotografía. Entre los datos que recoge el test de alcoholemia están los nombres completos del conductor, número de licencia, fecha de expiración, puntos de su licencia, huella digital, foto del conductor, ciudad, hora y fecha.
La Gerencia de Terminales y Estacionamientos de la EPMMOP capacitó a conductores y a elementos de la Policía Nacional sobre el uso de los kisokops alcoholímetros y desde el lunes 16 hasta el viernes 20 de abril se realizan test de prueba. Del mismo modo, desde el miércoles 11 hasta el viernes 13 de abril, en las instalaciones de las Terminales Quitumbe y Carcelén, se desarrollaron talleres de capacitación dictados por técnicos de la ANT y personal de las terminales, para explicar detenidamente el procedimiento al que deberán ceñirse los conductores de todas las unidades de transporte interprovincial, previo a su salida.
El test de alcoholemia es el primero de los controles que los conductores deben realizar seguido por la revisión técnica vehicular, revisión de documentos (licencia, carnet del conductor, matrícula y SOAT), control de salida (revisión de autorización operativa, lista de pasajeros, constatación física de exceso de pasajeros) y colocación de sellos en la puerta de cada unidad.
Adicionalmente, la Policía Nacional podrá realizar operativos sorpresa en cualquier punto de las carreteras del país y solicitar al conductor su test de alcoholemia para comprobar que quien conduce el vehículo es efectivamente la persona que porta el test, de acuerdo a la fotografía que estará impresa en el ticket.
